Email de prospección

El asunto de un email de prospección.

Se lee en el móvil, entre dos reuniones, junto a otros sesenta. Tiene cinco a siete palabras.

En resumen

Un buen asunto de prospección es corto (cinco a siete palabras), descriptivo más que promocional, y contiene un elemento propio del destinatario: el nombre de su empresa, su oficio o una observación sobre él. Debe parecer un mensaje escrito por un humano a otro, nunca un gancho publicitario.

Lo que se abre

Tres formas funcionan de manera repetida. El nombre de la empresa destinataria junto a un asunto concreto. La pregunta directa y corta sobre un problema del oficio. Y la referencia a algo verificable: una contratación, una apertura, una publicación.

Lo que tienen en común: no prometen nada. Un asunto que promete un resultado con cifras se clasifica como publicidad de inmediato, incluso cuando la promesa es cierta.

  • Funciona

    « Pregunta sobre sus presupuestos », « [Empresa] y el seguimiento », « He visto su oferta de empleo ».

  • No funciona

    « Multiplique sus ventas », « Una oferta excepcional », « No se lo pierda ».

  • Nunca

    Mayúsculas, exclamaciones, las palabras gratis, promoción, urgente, y todo lo que parezca recordatorio automático.

La personalización crea una deuda

Poner el nombre de la empresa en el asunto sube de forma apreciable la apertura. Pero un asunto personalizado seguido de un mensaje genérico produce lo contrario: el lector se siente manipulado, y tiene razón.

La regla es simple: personalice el asunto solo si el cuerpo lo está igual. Si no, quédese en algo neutro y descriptivo que no prometa lo que no cumplirá.

Lo que no debe ir ahí

El nombre de su empresa no pinta nada en el asunto de un primer mensaje: su lector no la conoce, no le dice nada, y consume dos de sus siete palabras.

La palabra « colaboración » se ha convertido en señal de prospección por sí sola. « Propuesta comercial » anuncia una lectura que se aplaza, es decir, nunca.

Preguntas frecuentes

¿Poner interrogación?

Una pregunta real funciona bien, siempre que el mensaje la responda. Una retórica se detecta al instante y cuesta más de lo que aporta.

¿Las minúsculas parecen más auténticas?

Imitan el mensaje escrito rápido entre compañeros y a veces mejoran la apertura, pero desentonan en sectores formales. Pruébelo en su objetivo en vez de aplicarlo por principio.

¿Se puede reutilizar el asunto al insistir?

Responder en el mismo hilo conserva el asunto y recuerda el intercambio, lo que funciona bien en los dos primeros seguimientos. Después, cambie asunto y ángulo.

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