Plan de prospección

Sostener un ritmo más que un sprint.

La prospección a golpes crea túneles: se llena, se produce, se deja, y tres meses después se vuelve a cero.

En resumen

Una hora de prospección al día, realmente sostenida, produce más que tres jornadas enteras una vez por trimestre. La razón es mecánica: prospectar a golpes crea un desfase entre esfuerzo y resultado, y por tanto baches de tesorería cada tres a seis meses. Un ritmo regular suaviza esa curva.

El ciclo en dientes de sierra

El esquema es siempre el mismo. La cartera se vacía, se prospecta intensamente dos semanas, los primeros resultados llegan uno o dos meses después, uno se vuelca en producir, la prospección se para. Pasan tres meses, la cartera se vacía otra vez, y vuelta a empezar.

El problema no es la intensidad del esfuerzo sino su desfase. Lo que prospecta hoy se firma dentro de uno a seis meses según el oficio. Parar porque se está ocupado es decidir un bache dentro de un trimestre, justo cuando ya no se podrá hacer nada.

Lo que hace sostenible un hueco

Tres condiciones, y pesan más que la voluntad. El hueco está en la agenda como una reunión de cliente, no como una intención. La lista se prepara la víspera, porque buscar a quién llamar es exactamente lo que hace desistir. Y durante el hueco, el correo se queda cerrado.

Elija la hora en función de sus interlocutores, no de su comodidad. A un instalador se le localiza temprano o a última hora, a un despacho a media mañana, a la propiedad de una pyme a menudo antes de las nueve.

Reducir en vez de saltarse

Llegará una semana cargada. La buena reacción no es saltarse el hueco sino acortarlo: quince minutos y cinco llamadas valen infinitamente más que cero, porque preservan el hábito.

Un hábito interrumpido una vez se retoma. Interrumpido tres semanas, está muerto y habrá que reconstruirlo desde cero. Es la única razón por la que la regularidad pesa más que el volumen.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mínimo al día?

Treinta minutos diarios bastan para mantener un flujo en una estructura pequeña. Por debajo mantiene sobre todo el hábito, lo cual sigue siendo útil pero no llenará una cartera.

¿Mejor una sesión larga a la semana?

Para llamar, una sesión larga es más eficaz que repartir: la preparación se comparte y el ritmo se instala. Para el seguimiento manda la frecuencia diaria, porque un seguimiento tiene fecha.

¿Cómo sostenerlo cuando uno lo hace todo?

Tratando el hueco como un pedido de cliente. Nadie aplaza una entrega porque esté desbordado, y la prospección es la entrega de su facturación del trimestre que viene.

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